Aminetu Haidar. Esta mujer saharaui ha sido la causante de que, por fin, en España se reabra el debate sobre la situación del Sáhara Occidental. Un territorio que hasta no hace más de tres décadas era español y que en 1975, con un Franco agonizante, Marruecos nos arrebató, excusando el derecho de autodeterminación del pueblo saharaui, para anexionarlo a su régimen de monarquía absolutista.
El responsable de aquella decisión y heredero ya entonces del general Franco, Juan Carlos de Borbón, prefirió rendirse, cobardemente perder ese territorio, y centrarse en el proceso de profundo cambio político que en España se emprendía tras el fin de la dictadura y en medio de una crisis política de tamaño considerable.
Al Sáhara nunca nadie le importó. El debate se cerró entonces. Y 35 años después, una mujer saharaui, expulsada a la fuerza de Marruecos por ejercer su derecho a la Libertad de Expresión, remueve nuestra conciencia colectiva y vuelve a sacar a la palestra el problema que vive su pueblo, que algún día también fue nuestro, y que muchos españoles, y especialmente canarios, sienten todavía cercano.
Durante más de 35 años para este país, tan dado a olvidarse del pasado y aventurarse al futuro de la manera más improvisada posible, España se acababa en Tarifa. La inmigración, y ahora Haidar, nos recuerdan que hay tierra más allá del Estrecho de Gibraltar. Que esa tierra algún día fue nuestra, y que si alguien es responsable de la situación que ahora vive, somos nosotros. Que no podemos seguir haciéndonos los locos, que la situación del Sáhara tiene que solventarse, y que si en 1975 los Acuerdos de Madrid se firmaron para favorecer la autodeterminación del pueblo saharaui, 35 años después ya tendría que haberse producido.
Tenemos la capacidad y la obligación moral de tomar parte, intervenir, y zanjar la situación. Y el Rey, a pesar de que han pasado 35 años, no ha perdido el papel protagonista que se otorgó en 1975 y que ha mantenido en Política Exterior durante todos estos años. Debemos exigir también que la Unión Europea, de la que somos miembros, actúe. Y que todos los regímenes democráticos exijamos ante la ONU que en todo el planeta, y también en Marruecos y el Sáhara, se respeten los Derechos Humanos a los que precisamente hoy rendimos homenaje.
Duro golpe de la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, a la portavoz del PP, Soraya Sáenz de Santa María, a la que las cámaras del Congreso pillan diciendo “vámonos”.
“Nuevas energías”. Es el eslogan con el que el PSOE comienza a ponerse las pilas tras una crisis económica que le ha llevado a una crisis electoral reflejada en las encuestas. “Empezamos la década con Nuevas Energías”. Este viernes será aprobada en Consejo de Ministros la Ley de Economía Sostenible y la Estrategia de Economía Sostenible, que llevará consigo una cadena de reformas en el modelo productivo español, del mundo laboral, la educación y la Administración. Tarde, pero esperemos que se cumpla el refrán. Y que la improvisación se haya acabado.
Después de varios días sin actualizar este querido y odiado blog, por motivos más odiados que queridos, ha llegado el momento de aportar algo más de fuego a la ya candente actualidad nacional.
Empezamos por el final. Este sábado. Madrid. Manifestación contra el aborto. Grupos mayoritarios de derechas, entre los que se encontraba, como no, la Iglesia. Ya sabemos todos que los curas son expertos en familia, y por eso, desde la voz de la experiencia, nos recomiendan a todos decir NO al divorcio, NO al matrimonio homosexual, NO a la igualdad, NO al aborto, NO al preservativo; NO a disfrutar, que es pecado. Aquí estamos para sufrir.
De nuevo la derecha pretende que el Derecho “enderece” a los españoles desviados. Pretende que la Ley regule hasta la decisión más íntima y personal de una persona. Que su moral, sea la de todos. Y la de todos, la suya. Con lemas más propios de tiempos bastante alejados, la Iglesia y sus secuaces han salido a la calle pidiendo que las mujeres no tengan derecho a abortar. Que no puedan decidir si quieren o no tener un hijo, porque ya todo el mundo sabe que el hecho de ser madre no supone nada, ningún cambio relevante en la vida de una persona, y toda mujer puede hacerse cargo, tenga la edad que tenga, la enfermedad que tenga, el nivel socioeconómico que tenga, se sienta preparada o no… en fin… paparruchas. ¡Aquí que no aborte ni Dios!
Hablando de mayorías. 50.000 personas según la agencia EFE, 1.500.000 según Esperanza Aguirre, 2.000.000 según los organizadores. ¿Quién da más? Lo cierto es que para que se cumplan los cuantiosos datos de la Comunidad de Madrid y de los organizadores, según El Manifestómetro, tendrían que haber acudido 41,2 personas por metro cuadrado. Asombroso. Al final va a ser verdad que dios está en todas partes… Y allí estaba Aznar, junto a él, en primera fila, como el que más. Lástima que ahora salga a la calle por el derecho a la vida, y no lo hiciera en 2004 cuando toda España salió a la calle en contra de la guerra. Aquellas vidas, las de los irakíes y también las de los españoles, no había que defenderlas.
Pero no sólo la Iglesia y la derecha están que lo tiran. También en el PSOE. El efecto Obama, que ya es peor que el efecto 2000, sigue haciendo efecto, valga la redundancia, en la corrompida política nacional. Y Zapatero lo demuestra día sí, día también, a parte del jurado del Premio Nobel de la Paz. Ahora le promete al jeque árabe de occidente enviar guardias civiles a Afganistán. Primero soldados, después guardias civiles… En el PSOE deberían ir pensando en abortar ciertas ideas si quieren seguir gobernando seguir siendo de izquierdas. Pronto José Luis nos venderá a Obama, prometiéndole ciudadanos para Afganistán. Id preparando las maletas. “Españoles, la razón ha muerto”.
Soy Julio Mateo Castillo. Un canario llamado a consultas por tierras peninsulares. Vivo en Madrid, donde estudio las carreras de Sociología y Ciencias Políticas en la Universidad Carlos III.
Desde muy pronto mi abuela y mis padres supieron que esto de la política y el periodismo iba a ser lo mío. Desde niño pedía que me regalaran micrófonos para hacer “programas de radio” desde el traspatio de la casa. Ahora, la cosa ha empeorado. En mi pueblo, Gáldar, edito desde 2006 un periódico local que me ha hecho pasar por los juzgados por denuncias del alcalde. Además, he trabajado ayudando a construir otros medios online y webs.
Con mi llegada a Madrid, me incorporo a la sección madrileña de la asociación europea JEF (Jóvenes Europeos Federalistas). Soy su responsable de Tecnologías de la Información.