No se asusten si de repente se conectan un día a su cuenta de Facebook y se encuentran peticiones de amistad de todos los políticos habidos y por haber. No es un arrebato de participación ciudadana, es simplemente que se acercan las elecciones y todos, como siempre, quieren mostrar su cara más amable. Antes lo hacían saludando a diestro y siniestro por las calles, besuqueándote si te dejabas, algunos incluso llegaron a tener el apodo del besamanos, y ahora lo quieren hacer también on-line.
Han empezado una especie de carrera contrarreloj para ver quién consigue más amigos y más adhesiones a las páginas que han creado sus equipos de campaña antes del 22 de mayo. Una lucha sin descanso que les mantendrá activos hasta la jornada de reflexión, en una especie de vorágine por intentar estar presentes en cualquiera de los escenarios de nuestras vidas. En nuestras calles, en nuestros coches, en nuestras teles, en nuestras radios, en nuestros ordenadores, en nuestros perfiles, … Un agobio que, sin embargo, de poco a nada les sirve, incluso muchas veces termina casando al ciudadano que se ve harto de tanta propaganda política por todas partes y a todas horas.
¿Después del 22 de mayo? Pues los perfiles que corran más suerte serán desactivados, y los otros abandonados como abandonaron en 2007 sus páginas web, algunas llegando incluso a ser invadidas por virus. El panorama es el de siempre: el ciudadano sólo importa cada 4 años y cada vez lo tiene más claro. Por eso, cada vez, esta estrategia que repiten cada cuatro años les sirve para menos. Desde aquí, desde estas líneas, un llamamiento: que el 22 de mayo no les sirva para nada. No te dejes engañar.