personalismos

Me encanta como cuando alguien no está de acuerdo con algo, y lo explica con argumentos, se lanzan rápido a tacharle y decir que “es por despecho”.

ElPlural.com se lo dedica este lunes a Jordi Sevilla, ex-ministro de Administraciones Públicas: “Este lunes, en una entrevista con Levante-EMV ha vuelto a mostrar cierto despecho en sus afirmaciones. Por ejemplo, asegura que “el Gobierno no ha gestionado bien la crisis” y que el partido con Zapatero “está muy cerca del culto a la personalidad, y eso es muy peligroso”.”

Ya ven. Despecho por todas partes.

¿Cuántos españoles piensan que el Gobierno no ha gestionado bien la crisis? ¿Cuántos votantes del PSOE (entre los que me incluyo) lo piensan? Lejos de criticar, ¿no deberían incluso agradecer que alguien les alerte de que en política cuando apoyamos a ciegas a las personas estamos dejando de hacer política?

Pues ya ven. Ahora vendrá la parte en la que se inventarán 4.500 historias basadas en supuestos intereses personales del que critica. Por lo visto, les resulta más fácil todo eso, que entender que es simple y llanamente una cuestión ideológica, de alguien que no forma parte del Gobierno ni de la ejecutiva de ningún partido y puede opinar, cuando y donde quiera, como y cuanto quiera, como cualquier otro ciudadano.