Madrid. 1:39 AM. Tiempo para pensar. Tiempo para hacer resumen de los últimos meses y valorar lo bueno, lo malo, lo demasiado valiente, lo algo cobarde, lo quizás precipitado, lo demasiado mesurado, los nuevos amigos, los viejos verdaderos amigos, la familia desde lejos, el ser independiente…
El 18 de agosto de 2009 llegaba a Madrid en busca de una nueva vida. Reconozco que puse demasiadas espectativas en ella, y que muchas han terminado truncadas, pero ha merecido, y mucho, la pena.
Los pilares de mi vida han cambiado. Lo que me preocupa ha cambiado. El mundo, ahora, se ve de otra manera. Supongo que también influye el paso del tiempo, la multitud de nuevas experiencias que en tan sólo medio año he podido vivir, los nuevos amigos que he tenido la suerte de conocer, y con ellos, esta nueva vida.
Pero hay algo que no ha cambiado y que, aunque en estos meses he estado un poco más desconectado por razones de estudios, sigue estando ahí. Es el amor por mi pueblo, por mi tierra y por mi gente. Algo que quizás no ví tan claro hasta que a 2.000 kilómetros de distancia vuelven a poner en tu vida la situación de tu pueblo. Y ahora, desde lejos, lo ves mejor que nunca.
El alcalde ha denunciado al diario digital que desde hace 4 años me encargo de dirigir en Gáldar, mi ciudad natal. Y, a pesar de todo, tengo que darle las gracias. Me ha hecho ver que a pesar de todos estos cambios, a pesar de que mi nueva vida, mis nuevos amigos, mis nuevas preocupaciones, están en Madrid, en mi corazón y en mi alma siempre habrá un hueco para Gáldar y para Canarias, y con ellas, como antes, como ahora y como siempre, para la Libertad y para la Democracia. Con él emprendo una lucha en los juzgados por conseguir que mi pueblo por fin salga de la mierda literal en la que está metido, la corrupción y el caciquismo, y se lance al futuro con la fuerza y la valentía que nos caracteriza.
Es la 1:54. Tiempo de descansar. Pero mañana, como todos los días, tocará volver a luchar. Estaremos en primera línea. Buenas noches.

