El diario El Mundo no quiere quedarse al margen de la guerra económica entre PRISA y el PSOE, y entra también al trapo. Busca Pedro Jota cubrir el espectro de los lectores socialistas descontentos con PRISA en un intento, según publica PR Noticias, de “convertirse en el diario de mayor influencia en España” y “quedarnos con el lugar de El País”. Cree Pedro Jota que podrá copar todo el espectro político. Que sus lectores vayan desde la extrema derecha hasta la extrema izquierda, desde Losantos hasta Carod Rovira, pasando por el último pensionista del último pueblo de España.
La prensa española pierde credibilidad por segundos. Leer un periódico como El Mundo o El País es leer mierda, basura pura. Es leer editoriales, portadas y noticias que se enfocan en función de la cotización en Bolsa, del mercado y del beneficio. Son diarios que presumen de objetividad, pero que carecen absolutamente de ella. Padecen la subjetividad del balance de sus cuentas. Son los que controlan la opinión pública en función de sus intereses, y no dudan en mentir o cambiar de ideología de un día a otro con tal de ganar un euro más.
Es la política del marketing elevada hasta el infinito y más allá. Ya ni la ideología, ni los valores, ni nada, importa. Sólo el negocio, el beneficio. Y luego nos rasgaremos las vestiduras por la pérdida de valores en los jóvenes, cuando el mundo de la política ejemplifica día sí, y día también, que ninguna ideología, ningún valor, merece la pena mantenerse si se puede conseguir algo a cambio. Es la sociedad de la hipocresía, la que hace tiempo que perdió el sentido común. Los giros políticos de los medios y los partidos ya nos hacen perder el Norte.
Ni las brújulas podrán ayudarnos a situar a nadie en el dinámico espectro político que se está creando. Ya nadie es de izquierdas o de derechas. Ahora todos somos ambidiestros. Al final Rosa Díez fue una visionaria.



La prensa ni quiere ni tiene que ser objetiva. A un medio de comunicación se le exige veracidad. Un saludo!
Totalmente. Lo de que no quiera no estoy tan seguro, porque muchos medios presumen de eso. Pero un poco de coherencia en la ideología de lo que publican sí que debemos pedirles, si no es demasiado, que no saben a favor o en contra de qué posicionarse con tal de ganar medio céntimo más. A mi los beneficios de PRISA o Unidad Editorial me interesan más bien poco.
Su ideología es ganar dinero: El capitalismo sin disfraces. Ni son ONG’s ni thinks tanks; son empresas. Y como tales harán lo posible por ganar medio céntimo más.