El Gobierno enviará 200 soldados más a Afganistán sin pasar por el Parlamento. Lo hará el viernes en el Consejo de Ministros. A pesar de que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, había prometido a principios de su mandato que ningún soldado español saldría del país sin autorización del Parlamento, y de que la semana pasada había comunicado su intención de hacerlo. Lo incumple, y este viernes quedará aprobado en el Consejo de Ministros. Es decir, el envío ya es un hecho, y el Parlamento no tendrá ni voz ni voto.
Se trata de un error gravísimo en la postura del Gobierno, que a pesar de reconocer que es necesario redefinir la estrategia militar en el país, no sólo no la redefine, sino que aumenta las tropas en la actual línea estratégica. Una prueba más de que este gobierno navega a la deriva, y los vientos que soplan no lo llevan precisamente a la izquierda. La vela está partida, el mástil fuertemente dañado, y el barco, a punto de hundirse. Este gobierno que estaba fuertemente tocado por la crisis, se mete ahora en el berenjenal de Afganistán, aumentando las tropas en una misión que no goza precisamente de popularidad ni en el mismísimo Estados Unidos, y quedando toda la responsabilidad sobre sus hombros.
Zapatero se queda corto en la reforma tributaria, los bandazos económicos mantienen confudidos a los ciudadanos. El otoño que venía difícil, se complica aún más por momentos. Y mandando más tropas a Afganistán, contando sólo consigo mismo, con su propia y absoluta responsabilidad, el Gobierno no hace más que echarse más tierra encima en su particular y lento entierro. Volverá la derecha, y la culpa habrá sido de un PSOE que, con medidas como estas, ya no se puede decir en la izquierda.
Más fuentes: 20 minutos, ADN.es


